Aves. Semillas versus Zupreem

SemillasLo más importante para asegurar que las aves tengan una vida sana y larga es alimentándolas con una dieta balanceada. Muchas aves en cautiverio mueren a temprana edad a consecuencia de enfermedades secundarias a una mala nutrición.

Las aves que viven en vida libre son forrajeras. Esto quiere decir, que comerán cualquier cosa que esté disponible y que sea de temporada. Su dieta incluye frutas, semillas, insectos y otras cosas que puedan llegar a encontrar. El alimentar a su ave solo con semillas no solo es antinatural sino que también no es nutritivo.

La tradición de alimentar a las aves con una dieta basada solo en semillas empezó cuando recién se capturaron los primeros ejemplares con fines ornamentales. Esto se hizo por falta de conocimiento del comportamiento y los hábitos alimenticios de estos ejemplares en vida libre. Las aves son particularmente sensibles a deficiencias nutricionales debido a que tienen una alta tasa metabólica. Por lo tanto, si sus requerimientos son altos debido a su metabolismo acelerado y su nutrición es pobre, su salud puede verse comprometida en un corto período de tiempo.

Las semillas son muy altas en grasas (especialmente la semilla de girasol y los cacahuates), bajas en calcio, bajas en proteína y muy escasas en vitaminas. La alternativa a esta problemática es ofrecer dietas balanceadas formuladas especialmente para los requerimientos nutricionales de las aves mantenidas como mascotas.

Sin embargo, los hábitos alimenticios de las aves también varían de acuerdo a la especie, por lo que es necesario ofrecer dietas específicas para el tipo de aves que se tiene. Por ejemplo, las aves como las cacatúas se consideran omnívoras, en vida libre comerían semillas, frutas, insectos e invertebrados, en cambio, las guacamayas se consideran folívoras y frugívoras por que consumen semillas, frutas, nueces, cortezas, raíces, moras y flores. Por eso es tan importante ser lo más específicos posible cuando se trata de la alimentación de nuestras aves.

Un ave que sufre de malnutrición morirá eventualmente de falla orgánica o de infecciones bacterianas o virales secundarias que comprometen al sistema inmune. La muerte súbita no es común en aves, sino que es casi siempre resultado de una deficiencia nutricional a largo plazo o infección crónica.